Desde el Cofre Peroteño

Eduardo García

Verónica, la cicuta de los Yunes

 

Justo cuando se avecinan los tiempos electorales, Verónica Velázquez Yunes ha surgido de nuevo como una pieza clave que algunos partidos políticos quieren aprovechar para sacar provecho y es que ante la mala relación de esta con su hermano Juan Manuel, los priístas no quieren dejar escapar la oportunidad de calentarla la cabeza y revivir un tema que ya quedó resuelto en lo legal, desde el año pasado.

Verónica acusó en su momento que Juan Manuel pretendía despojarla de las propiedades que su papá, Juan Manuel Velázquez Mora le heredó, pero el asunto fue aclarado por la propia madre de ambos, Emilia Yunes Suárez, quien dijo que las propiedades heredadas por su finado esposo quedaron en usufructo a su nombre, por lo cual Verónica no era dueña de nada, lo mismo que Juan Manuel.

Pero ahora que la señora Emilia Yunes Suárez, madre de ambos, se ha posicionado como la opción más viable de un buen gobierno en la ciudad de Perote tras sus aspiraciones a ser candidata independiente, gente que actúa al amparo del anonimato desde las redes sociales ha comenzado a retomar un tema que hace años ventiló un conflicto familiar entre los hermanos Velázquez Yunes que ya fue aclarado por las autoridades y en el que Verónica no pudo comprobar ser dueña de algo.

El personaje en cuestión se hace llamar Hernán Moctezuma pero de buena fuente se sabe que es una persona cercana al senador José Yunes Zorrilla, y que al no contar con ningún argumento contundente para criticar a la señora Emilia o para hacer crecer la imagen de Juan Francisco Hervert Prado, quien recibe todo el respaldo del senador en su búsqueda de la alcaldía peroteña, ha recurrido a este tema que ya está agotado.

El tema que se agotó en los tribunales y en los juzgados, lo reviven ahora que se acerca el proceso electoral municipal para dañar sin miramientos a la señora Emilia Yunes Suárez, de la manera más burda: a través de su propia hija que ha recibido recursos para pagar abogados y declarar ante los medios de comunicación infamias contra su propia madre, haciendo alarde de recursos de todo tipo, cuando en un principio manifestó a la prensa que no tenía dinero, ni trabajo.

La mayoría de la gente con dos dedos de frente podría afirmar que ningún dinero vale tanto como la tranquilidad y la armonía de la familia, pero hoy en día Verónica  Yunes se vale del apellido para decir que son sus primas, las hermanas del senador, quienes le han aconsejado que pelee por esa herencia inmiscuyendo en este penoso tema, a personas que toda su vida han sido respetables y que bajo cualquier circunstancia los lazos familiares siempre los han respetado.

Hoy es triste ver como Verónica Yunes Suárez se ha dejado influenciar por personajes maquiavélicos que pretenden utilizarla para, según ellos, manchar la imagen de una mujer que ha sido una madre, esposa y trabajadora ejemplar como doña Emilia Yunes Suárez, quien además tiene la simpatía de un gran número de peroteños que ante su posible postulación como candidata independiente, aseguran que votarían por ella para ser la próxima alcaldesa de Perote.

Y este es el tema real, ensuciar de cualquier manera a una mujer que tiene una imagen intachables en todos los aspectos, utilizando como arma letal a su propia hija que ha perdido el rumbo en lo privado y que ha saltado al escenario público, con declaraciones que generan morbo entre la sociedad, pero que desde cualquier perspectiva son reprobables. Pues ¿Quién es capaz de atentar contra su propia madre? ¿Denigrar al ser que te dio la vida? ¿Generar encono entre familiares e inventar historias entre los miembros de su familia? Solo una mujer que sufre un cuadro patológico y que a causa de esa disfunción mental, es presa fácil de políticos que cada vez ven más difícil lograr sus ambiciones de gobernar Perote, aun cuando no son de ahí.

Qué decir de los hijos de Verónica Yunes, quienes en su infancia e incluso hasta antes del fallecimiento de don Juan Manuel, convivían sana y plenamente con sus abuelos y hoy en día están viendo como su familia se desintegra ante la ambición de dinero de su madre.